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De togas y musas (Microrrelato) |
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Microrrelato de Manuel Rolando
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De togas y musas Manuel Rolando
¿Síndrome?, ¿estrés?, justicia?, ¿defensa?, ¿abogado? Tumbado en el diván de la creatividad, ruego a las musas que ordenen mi cabeza. Deliro cómo alinear cinco palabras y alargarlas hasta las escasas ciento cincuenta que contiene este microrrelato.
¿Síndrome?, ¿estrés?, justicia?, ¿defensa?, ¿abogado? Enfrascado en obtener mentalmente cada una de la esencias léxicas de las cinco palabras, estudio su perfume: en unas me embriaga un aroma rancio, en otras su olor a naftalina; algunas me huelen a medicamentos con receta obligatoria, y otras a ginebra barata y sudor nervioso.
Se me acaban las palabras y me veré en breves líneas abocado a defender el justo fracaso de un estrepitoso síntoma. De un claro veredicto: ¡Culpable!, las musas condenadas por complicidad, y el diván directo a la silla eléctrica.
Alegaré en mi defensa que tengo el síndrome del abogado, y que por ello el estrés me impide dar justicia a un relato de escasas ciento cincuenta palabras.
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